Un poco de historia (vol. 2): El nacimiento de la televisión digital...

En la imagen, un sintonizador de TDT 

Hasta hace muy poco tiempo, la televisión era de naturaleza completamente analógica y su modo de llegar a los espectadores era a través del aire, utilizando, para ello, las ondas de radio en las bandas VHF y UHF.

Sin embargo, pronto surgieron las primeras redes de cable, que realizaban la distribución de los canales por las ciudades. Además, con la llegada de los satélites, se consiguió suministrar los servicios de televisión en zonas remotas y de difícil acceso. El satélite realiza dos funciones fundamentales, de gran importancia, como son la de permitir los enlaces de las señales desde un punto a otro del orbe, utilizando para ello enlaces de microondas, y la de distribuir las señales en difusión.

No obstante, con el surgimiento de la tecnología digital y, pese que se siguen utilizando los mismos soportes para la emisión de los servicios de televisión, las estructuras, tanto de programación como de contenidos de las cadenas televisivas, están cambiando.

Frente a la televisión tradicional, la cual codificaba su señal de forma analógica, la nueva televisión digital codifica sus señales de forma binaria, lo que ofrece a los espectadores la posibilidad de crear unas vías de retorno de información entre los propios consumidores y los productores de contenidos y, al mismo tiempo, abre la posibilidad de crear aplicaciones basadas en una naturaleza interactiva.

Actualmente, es posible acceder a esta modalidad de televisión utilizando diferentes formas de acceso tales como Cable, Satélite, ADSL o a través de Ondas terrestres (TDT). Sin embargo, en un futuro muy próximo se podrá acceder también a través de dispositivos móviles.

Las cadenas de televisión se han visto influenciadas, inevitablemente, tanto en su programación, como en la creación y el desarrollo de una personalidad televisiva propia por los diversos fenómenos de carácter tecnológico que se han venido sucediendo desde el momento de su nacimiento.

Fenómenos tales como el teletexto, la aparición del mando a distancia, la implantación del sistema de Televisión Digital Terrestre (TDT) o la relación con nuevos medios de reciente aparición como Internet, son sólo algunos de los factores que han tenido una influencia de gran relevancia en la planificación estratégica de las empresas televisivas.

En este sentido, el desarrollo de la tecnología digital ha aumentado infinitamente el número de posibilidades del resto de medios de comunicación estableciendo un nuevo esquema de comunicación en el cual el emisor no ocupa la posición de protagonista absoluto a la que nos tenía acostumbrados. Por primera vez en la historia, este papel protagonista lo ocupan las audiencias y receptores de los mensajes, a los que se les da la opción de elegir, seleccionar, ordenar y estructurar de forma personalizada la programación que ellos desean recibir.